dissabte, 28 de maig de 2011

La Revolución Española

La masa esperando la medianoche del 31 de diciembre en la Puerta del Sol, ni la plaza Tahrir del El Cairo en plena revolución, pero bien podría parecerlo. Miles de personas se concentraron en el centro de Madrid a última hora de la tarde de ayer como continuación de las manifestaciones que se iniciaron el domingo. La protesta pacífica se extendió también por otras ciudades españolas, unas 40, desde Barcelona a Sevilla, Burgos, Segovia, A Coruña, Bilbao, Toledo o Cáceres. Desde el domingo, este movimiento ciudadano ha conseguido aumentar su impacto y cada día son más sus seguidores.
Las convocatorias de ayer se produjeron de forma espontánea después de que la Policía desalojara durante la madrugada del martes a las personas que acampaban de forma pacífica en la Puerta del Sol de Madrid. Durante la operación se produjo una detención. La llamada a la movilización corrió de voz en voz por las redes sociales. Aunque su origen está en las personas que acampaban en Madrid, la plataforma Democracia Real Ya apoyó y secundó la convocatoria.
Una bandera de Egipto presidía el centro de la Puerta del Sol. "¡No nos representan!", fue uno de los gritos más frecuentes de los concentrados, que, una vez más, portaban pancartas contra la precariedad laboral, la Ley Electoral, el bipartidismo, la corrupción y los excesos de la banca. "¡Botín, cabrón, trabaja de peón!", gritaron. Algunas personas lanzaron discursos ayudadas por megáfonos y reivindicaron un cambio de sistema. El ambiente era tranquilo y festivo.
Muchos de los manifestantes acudieron con la intención de volver a acampar y llevaron consigo sacos de dormir y otros enseres. Sin embargo, la Policía advirtió durante la tarde que no toleraría una nueva acampada. Un grupo de personas repartieron octavillas con información legal sobre las acampadas y concentraciones elaborado por abogados que dan apoyo al movimiento. Al cierre de esta edición, aún eran miles de personas las que se concentraban en el centro de Madrid, muchas esperando para pasar allí la noche. Algunos de ellos lograron montar sus tiendas y hasta improvisar una carpa. La presencia policial era notable, tanto en la Puerta del Sol como en los alrededores. Hasta una decena de furgonetas policiales se trasladaron al lugar.
"No es posible que el espacio público, que pertenece a toda la ciudadanía, esté ocupado por las Fuerzas de Seguridad", denunciaba por la maña-na Jon Aguirre Such, portavoz de Democracia Real Ya. Las acampadas de otras ciudades, como Barcelona o Valencia, se mantenían anoche y no habían sido levantadas.
Andrei.